“Aguas prohibidas”. Fue un verano de trágicas muertes en el traicionero y engañoso río Potomac

El Rio Potomac ó también conocido como el majestuoso «rio de la nación» nombre que también le ha sido dado debido a su gran caudal, además de ser el testigo silencioso durante la guerra civil estadounidense, su cuenca hidrográfica es de 38.000 km2, por lo que ocupa la cuarta posición como el río de la costa este estadounidense de mayor área drenada. Estas aguas dulces hacen parte de los estados de Virginia, Virginia Occidental, Maryland y el distrito capital de Columbia. Es en este último donde se encuentra la capital del país, Washington, lo hace más imponente y reconocido.

Pero su popularidad no deriva solo en la historia del país, ya que también la aparente serenidad de las aguas ha sido el letal victimario de muchas personas que han perecido al emergerse río adentro, denominándole también como «el traicionero» pues son incontables las vidas humanas que han perecido en ese lugar.

Durante el verano de 2020 , según los registros de nuestro equipo de prensa, mediante la información proporcionada por las autoridades se contabilizan al menos 14 personas fallecidas a lo largo y ancho del rio Potomac, todos de distintas nacionalidades pero con un mismo antecedente, se encontraban en el río, nadando ó haciendo expedición en una balsa, como la acontecida a inicios del mes de agosto donde tres jóvenes de origen kurdo murieron luego de disponerse a dar un paseo y fue lo fuerte de la corriente que según indicaron fuentes de rescate lo que propicio que la balsa diera vuelta rio adentro y debido a la profundidad de las aguas y el no tener un equipo salvavidas provoco la tragedia.

Entre los casos trágicos, también se encuentra el registrado el pasado 8 de junio, cuando un grupo de amigos deciden ir a distraerse un momento pescando en las aguas del Río Potomac, entre ellos se encontraba Martír Antonio Melgar, de quien según el informe propiciado por testigos a las autoridades del Distrito de Columbia, luego de introducirse al agua para cruzar hacia el otro lado del río, la fuerte creciente le arrastró por varios kilómetros perdiéndose de la vista de quienes presenciaron lo sucedido.

Martír Antonio Melgar | 30 años

La misma historia se ha escuchado en diversas ocasiones, muchos lo atribuyen a un misterio, llamándole también el rio engañoso, pero versiones proporcionadas por cuerpos de rescate debido al fuerte caudal de estas, bajo la superficies se forman remolinos de agua de manera constante, muchos de ellos no son visibles pero aún y según estudios científicos no se determina la realidad de su origen.

“Nosotros antes íbamos para el verano casi siempre pero desde que mi hermano fue arrastrado y casi se ahoga le tuvimos miedo”. Relata Priscila Hernández una salvadoreña que contó a Noticias DMV el susto vivido en un paseo familiar.

“Yo recuerdo que estábamos en lo pachito, pero bien se siente cuando el agua de la nada va subiendo y si uno no anda listo se lo traga, yo quise atravesarmelo por andar queriendo ganar apuestas, iba nadando bien tranquilo cuando sentí de un solo el jalón y me desoriente, fui a dar a una piedra y ahí me agarre, pero gracias a Dios se lo estoy contando y no morí aquel día”. Narra Otoniel Campos quien es un trabajador de la construcción y asegura en sus ratos libres durante el verano, junto a sus amigos se iban de paseo a las riveras del rio, pero desde esa experiencia y por temor a repetirla manifiesta ahora sólo ve de lejos el afluente.

Encantado, o simplemente peligroso, cada persona es responsable de asumir los riesgos al accesar a los limites permitidos, pues por la misma razón de los innumerables incidentes registrados varios puntos del Potomac son considerados como restringidos, sin embargo y pese a los llamados de atención la población hace caso omiso de las advertencias. Por lo que las autoridades instan continuamente a tomar conciencia y acatar las medidas de prevención para evitar ser parte de las estadísticas mortales que cada año se registran en las engañosas y traicioneras aguas dulces del rio Potomac.