Cenizas de joven guatemalteco de Maryland que murió por COVID-19, tardarían dos meses en ser repatriadas

Douglas De Jesús Cerón Solórzano | 24 años

MARYLAND Douglas de Jesus Cerón Solórzano era un joven lleno de vida, alegre y con  muchos sueños por concretar, pero estos se vieron truncados la semana del 29 de mayo cuando no pudo librar la batalla al Coronavirus.

Siendo el menor de cinco hermanos emigro desde su natal Guatemala hacia los Estados Unidos en febrero del 2018, una vez en suelo americano se dedicó de lleno a trabajar extenuantes jornadas en la construcción.

Su meta era sacar adelante a su familia, pero sobre todo ayudar a su padre Omar Cerón Solórzano, quien se encuentra postrado producto de un  cáncer; generar ingresos para gastos médicos y prolongar la vida de su progenitor era también parte de las razones para no rendirse y  levantarse a diario cuando aún  no había salido el sol.

Omar Cerón Solórzano

“Venimos de una familia muy pobre, allá  a duras penas se pasa, hay tiempos que ni siquiera hay que comer y Douglas veía todo eso,  veía como sufría su familia, de niño él también sufrió bastante, un día agarro valor y se vino” Argumento entre lagrimas  Verónica Rosales tía de Cerón.

“Es muy difícil todo esto, la angustia y sentirnos atados porque no tenemos nada”  agregó  Rosales, quien también fue víctima del Coronavirus y ahora se recupera en casa luego de haber  librado la batalla a la muerte.

“estamos sin nada, ni tan siquiera para pagar la renta tenemos,  mi esposo y yo nos quedamos sin trabajo, él lo perdió  porque no teníamos quien cuidara a nuestra niña que apenas tiene 5 anos, nadie quizo hacernos el favor porque tenían miedo que nosotros los infectáramos” añadió.

Mayra Pineda |Fundadora «Chapines de Corazón»

Ante la angustia y la desesperación han tocado puertas,  es así como el comité «Chapínes de Corazón» les tendió la mano; Mayra Pineda es una de las fundadoras de la organización e hizo gestiones para sufragar un poco las necesidades de esta familia, siendo ella también el enlace que presento el caso ante el Consulado General de Guatemala.

Han pasado varios días ya desde el deceso y las cenizas del joven soñador no han logrado ser repatriadas, una situación que preocupa más a la familia ya que las autoridades consulares de Silver Spring en Maryland, les han dicho que el proceso tardará al rededor de dos meses para que las cenizas puedan ser enviadas al país centroamericano, debido a que los procesos han tomado un protocolo diferente, es tardado porque los fallecidos son demasiados y cada caso lleva su tiempo, agrego Rosales.

Para los padres y familiares  de Douglas, el único deseo que tienen es  recibir los restos del joven y tener  un lugar donde honrar la memoria de su hijo, en el campo santo de la Aldea de Jicamapa, Ipala, Chiquimula, lugar donde un día Douglas prometio regresar.

Campo santo Ipala

Si usted desea conocer más sobre este caso, o hacer un donativo puede contactar a Veronica Rosales al teléfono: 240-528-1930.