Despiden en Sensuntepeque a padre e hija atropellados en fiesta de Halloween en EE.UU.

“Tía fíjese que estoy contenta porque mi papá ya vino del trabajo y vamos a ir con mis hermanas a pedir dulces por la fiesta de Halloween, así que ya me voy a ir a poner mi disfraz”, fue la última conversación telefónica que Ana del Carmen tuvo con su sobrina Heydy el pasado 31 de octubre, horas después murió atropellada junto con su padre en Florida, Estados Unidos.

De acuerdo con los familiares la tragedia ocurrió cuando Carlos A. Amaya, de 46 años salió a pedir dulces con sus hijas. Al momento que cruzaban una calle en la localidad de Davie en Florida fueron arrollados.

“Uno de los momentos muy duros como a las 11 de la noche cae la llamada nuevamente, no pensé nada malo, me dije quizá es para contarme como les había ido, pero no fue así. Era para darnos esa noticia horrible que la niña había muerto en un accidente y que Carlos falleció rumbo al hospital”, manifestó Ana, quien llora frente a los dos féretros.

Otra de las hijas de Carlos está hospitalizada pues resultó con lesiones en la cabeza y otras partes del cuerpo.

Otro familiar contó que la Policía de Davie investigó cómo ocurrió el percance vial, sin embargo, agrega que fueron notificados que el conductor del vehículo dio negativo a las pruebas de consumo de sustancias tóxica, por lo que no fue capturado y no fue acusado.

La familia Alvarado lamenta la pérdida de dos de sus integrantes. “Se nos fue mi hermano. Ahora todo se nos complica porque él ayudaba mucho a la casa. Estaba pendiente de todas las necesidades y con la medicina de mi padre estaba al día”, contó la señora.

Manuel Amaya, un sobrino de la víctima contó que su tío siempre pedía que sembraran maíz y frijol todos los años. “Ahora con lo de su muerte quedamos desamparados, era quien mandaba el dinerito para que nosotros trabajáramos”, manifiesta entre llantos.

El cantón las Marías llora su muerte

En buses y carros particulares llegaron a Sensuntepeque cientos de personas a despedir a su amigo Carlos.

Uno de los conocidos relató que no importó viajar por más de una hora hasta la cabecera departamental con tal de ver por última vez a “Carlitos”, quien era querido por toda la comunidad.

“Una persona tan excelente como él, merece que lo honremos de esta manera, el sacrificio no importa para acompañar a la familia”, dijo el señor.

Sus amigos destacan en el muchacho sus ganas por ayudar a los demás, su sentido del humor. “Cuando él estaba en el cantón siempre andaba viendo la forma de ayudar a la gente, era muy desprendido”, contó.

Vía | EDH