anunciante

0.jpg[FOTO|Montgomery County Police Department]

SILVER SPRING, MD – Un hondureño de tan solo 18 años de edad, fue asesinado el 24 de diciembre en las afueras de un complejo de apartamentos en Silver Spring.

Según reportó WJLA, Jose Herrera había sido arrestado en Octubre por traspasar propiedad privada y robo en cuarto grado.

Las autoridades habían encontrado a Herrera dentro de una casa vacante ubicada en la University Boulevard East. junto con otros miembros de la MS-13.

De acuerdo con el medio local, la casa había sido comprada por Maryland Transit Administration, ya que iba a ser demolida para permitir la construcción de la Línea Morada del Metro.

Sin embargo la policía había comunicado que la casa de dos pisos se había convertido en un escondite para los presuntos pandilleros.

Herrera había nacido en Honduras, y según la información, había venido ilegalmente a los Estados Unidos.

LEER TAMBIÉN |  La policía busca a presunto financista de la Mara Salvatrucha que opera en el DMV

Tras ser arrestado, Herrera se tenía que presentar frente a un juez durante los primero días de diciembre, pero este nunca se presento y el 12 de diciembre un juez emitió una orden de arresto en su contra.

No fue hasta el 22 de diciembre que la policía logró arrestar a Herrera. Ese mismo día Herrera pagó $100 de fianza para salir en libertad, a pesar que ICE tenía una orden de arresto en su contra desde octubre de este año.

Según la policía, la noche de Nochebuena, Herrera fue baleado a muerte en las afueras de un edificio de apartamentos ubicado en el 1010 Quebec Terr. a las 6:30 de la noche.

Los oficiales dijeron que el joven fue encontrado con múltiples disparos en la cabeza y fue pronunciado muerto en la escena.

LEER TAMBIÉN |  Trabajador de la construcción en condición critica tras quedar atrapado debajo de una excavadora

De acuerdo con el medio local, un testigo logró ver a los presuntos asesinos y los describió como dos hombres de origen hispano que andaban vestidos de negro.

Según el testigo, los sospechosos huyeron de la escena del crimen con dirección a la New Hampshire Ave.

La policía registró el área con unidades caninas pero no pudieron localizar a los asesinos de Herrera.

La familia de Herrera le dijo al medio local que Herrera había sido expulsado de la escuela y fue echado de la casa de su tio en College Park, donde vivía.

Según la familia, fueron esos factores y cambios de vida que hizo a Herrera “terriblemente vulnerable al reclutamiento de pandillas”.

ICE le dijo a WJLA, que la culpa fue del condado que no quiso cooperar con la agencia federal de inmigración.